Tienes 2,5 segundos para conseguir que tu publicidad en el punto de venta funcione, ¡aprovéchalos!

By |2018-08-17T12:19:47+00:0017 agosto,2018|PLV|

El proceso de diseño, fabricación y ejecución de las campañas de publicidad en el punto de venta es complejo, y por ello se tienen en cuenta decenas de aspectos en su desarrollo. Los departamentos de marketing analizan minuciosamente todos los factores que intervienen en la decisión de compra de sus clientes para conseguir que su producto sea el escogido sobre la competencia.

No es ninguna novedad la aplicación de la neurociencia en el diseño, ubicación y planificación de las campañas de publicidad en el punto de venta – lo que habitualmente conocemos como neuromarketing – ya que sus beneficios se conocen desde los años 70, sin embargo, los avances tecnológicos han permitido en los últimos años confirmar o descartar algunas creencias que se tenían sobre esta ciencia hace algunos años.

Los consabidos 2,5 segundos

Es una frase muy conocida la de que las personas tardamos 2,5 segundos en tomar una decisión de compra en el punto de venta y que el 85% de estas decisiones se realizan de manera inconsciente. Lo que no es tan conocido es el origen de esta premisa.

En el año 2003, el director del Laboratorio de neuroimágenes del Baylor Collage of Medicine de Houston, Read Montague, replicó un experimento de 1975 en el que se hacía una prueba a ciegas entre las bebidas Pepsi y Coca Cola, cerca del 70% de los consultados prefirió el sabo de Pepsi, pero al hacer el experimento mostrando los envases, los clientes prefirieron Coca Cola.

Casi 30 años después, los resultados del experimento de Read Montague fueron muy similares. Montague, quien había empleado la resonancia magnética funcional para estudiar qué ocurría en la mente de los investigados durante el experimento concluyó lo que ya todos los departamentos de publicidad en el punto de venta consideran un axioma: que se tardan aproximadamente 2,5 segundos en tomar una decisión de compra.

Paralelamente, diversos investigadores como A.K. Pradeep, una eminencia en neurociencia, han determinado que entre el 80 y el 85% de las decisiones de compra se realizan en el subconsciente, es decir, no se trata de decisiones racionales.

Más recientemente, en 2015, un estudio conjunto de InStore Media e Ipsos, concluyó que el 82% de las decisiones de compra se toman en el punto de venta.

La neurociencia al servicio de las marcas

Teniendo en cuenta estos datos y conforme otros que en principio eran intuición se han ido confirmando gracias a los avances científicos en las investigaciones sobre neurociencia, no es de extrañar que durante años las marcas hayan concediendo cada vez más importancia al neuromarketing a la hora de desarrollar sus campañas, y muy especialmente sus campañas de publicidad en el punto de venta.

Algunas estrategias, como la de colocar artículos “golosos” cerca de las cajas, poner en los expositores los artículos más caros a la altura de los ojos, enfocar la iluminación hacia nuestros productos destacados u obligar a los clientes a recorrer toda la tienda para poder adquirir los productos básicos, son ya muy conocidas aunque no por ello menos efectivas (piénsalo, ¿cuántas veces acabas “picando” con los chicles y las chocolatinas mientras haces cola para pagar?).

Pero poco a poco estas técnicas también han ido avanzando, siendo cada vez más ingeniosas y sutiles.

Así, por ejemplo, conscientes de que el estímulo visual es uno de los más potentes a la hora de tomar esta decisión de compra subconsciente, las marcas estudian cada vez más el diseño de su publicidad en el punto de venta y buscan diferenciarse a través de materiales PLV más llamativos y elaborados. Es de hecho ya muy habitual que, al igual que una marca define en su manual de identidad corporativa qué colores o fuentes utilizar, defina también con qué materiales debe fabricarse su publicidad en el punto de venta (madera, metal, cristal…).material PLV

No obstante el estímulo visual no es el único que se procura estimular con la publicidad en el punto de venta, todos los sentidos son susceptibles de ser estimulados para influir en la toma de decisiones. Así, es también bien conocido que muchos grandes establecimientos utilizan difusores de aromas para emular el olor del pan y la repostería recién horneados, o que la música de su hilo musical, aunque es menos sabido que otros sectores, como el cosmético, recurren también al marketing olfativo en sus góndolas, expositores e incluso en el packaging.

Neuromarketing y la experiencia de compra del S.XXI

Apple fue una de las primeras empresas del sector tecnológico que entendió los importantes estímulos que se producen en el cerebro al permitir a sus clientes tocar e interactuar en el punto de venta con los distintos dispositivos, un concepto que posteriormente han incorporado otras tiendas de la competencia. Y es que es a través de nuestros sentidos, también el táctil, como sabemos si algo nos gusta, y cuando esto sucede, se activan nuestra área de Recompensa Cerebral, área del Núcleo de Accumbens, y nuestro lóbulo Parietal.

La importancia de generar una experiencia de cliente óptima es una de las grandes obsesiones de marcas y retailers en la actualidad. Las marcas han descubierto los beneficios que les reporta recrear experiencias inolvidables en el punto de venta, y no es de extrañar,cuanto más fuerte es una emoción (diversión, sorpresa… aunque también miedo o tristeza) con más fuerza se graba en la memoria. Además, las experiencias satisfactorias generan dopamina, que aumenta el bienestar.

 

En Neolaser estamos especializados en el diseño fabricación y montaje de publicidad en el punto de venta y mobiliario comercial. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos con tu campaña de PLV. 

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